Buscando...cazando...
La historia de un ama de "caza"
"Y así paso los días...con mi arco y flechas preparadas para cazar cuando tenga oportunidad..." Ama de "caza" Venezolana
No es fácil imaginar la vida cotidiana de los venezolanos, atribulados por la incertidumbre y la pérdida de tiempo, paciencia y dinero al momento de comprar (o mejor dicho "cazar") los productos de uso diario.
Alguien criticaba, incluso me sumé a dicha crítica, a las personas que compran una caja completa de cualquier producto, ya que estaban dejando a otros sin la posibilidad de acceder a dichos productos...una paca de papel de baño, una caja de leche de larga duración o margarina o harina pan. Pero luego me puse a reflexionar...si yo tuviera el chance de conseguir los productos así...¿Qué haría? ¡Tal vez los compraría! por aquello de que "no sabemos cuando los vamos a conseguir otra vez", ¡de veras que sí! Y ahí se cayó toda mi crítica y sucumbí al terror de pensar que, hasta que no haya suficiente y continua oferta para calmar la incertidumbre de "no sabemos cuando los vamos a conseguir otra vez", no vamos a salir de ésta lucha diaria.
La Cacería implacable
El ama de caZa se prepara, junto a otros familiares, para realizar el recorrido de rigor por los diferentes mercados (cercanos o no) donde regularmente suele conseguir los tan preciados productos: económicos pero escasos. Llevan bolsas o carritos de compra para cargar el resultado de su cacería, porque muchas veces no hay en el mercado y las personas se ven obligadas a recurrir a las cajas o bolsas vacías que una vez estaban preñadas de los mismos productos objeto del deseo de muchos.
La cacería es mejor en manada porque así se puede salir al paso a la dichosa preguntita (que sustituye a la mejor libreta de racionamiento del mundo, porque no gasta papel ni trámites administrativos)...¿Cuántos por persona? Lo tenemos interiorizado y aprendido, ya nos acostumbramos a las colas y nos metemos en cualquiera que nos asegure conseguir alguno de los productos que desaparecen en un dos por tres. Así pues, la abuelita, el sobrino, la mamá y dos tíos se pueden llevar 1 paquete de leche en polvo cada uno, lo que representa una provisión suficiente para la familia por un corto tiempo, en especial si hay pequeñines en casa. Van cazando cosas necesarias o por necesitar en poco tiempo..."no podemos dejar de comprar porque no sabemos cuando los vamos a conseguir otra vez".
Así transcurren la mayoría de los días, esperando llamadas de amigos o conocidos que nos avisan si llega algún producto interesante a los diferentes mercados...incluso hay quien "agradece" por la información a cajeras o empleados del mercado. El resto del tiempo, estamos alertas y nos hemos acostumbrado a mirar de reojo las bolsas de otras personas..."a ver que llevan" y algunos se atreven a preguntar "¿Y dónde consiguió tal o cual cosa?" para salir raudos a ver si llegamos al reparto...lo necesitemos o no.
¡Que tristeza me da ver a mi país saqueado desde sus entrañas! El canibalismo justificado porque "no sabemos cuando los vamos a conseguir otra vez". ¡Que barbaridad como "la gente" se la pasa comprando y todos los días parecen quincena! ¡Pobres tarjetas de crédito!
Y ahora los dejo...voy a buscar mi arco y mis flechas...tengo que seguir cazando...

Es la pura realidad
ResponderBorrarSonia